No. Una vez que usted tiene clara una verdad bíblica, nunca es bueno esperar. La dilación es una trampa peligrosa. Parece tan inofensivo esperar, pero la Biblia enseña que, a menos que la persona actúe de inmediato conforme a la luz, esta se convierte rápidamente en tinieblas. Los obstáculos a la obediencia no se eliminan mientras nos quedamos parados esperando; al contrario, suelen aumentar de tamaño. El hombre le dice a Dios: «Abre el camino, y yo avanzaré». Pero el camino de Dios es justo lo contrario. Él dice: «Avanza tú, y yo abriré el camino».