Las palabras Babel y Babilonia significan confusión. El nombre surgió en la Torre de Babel, donde el Señor confundió la lengua de los constructores (Génesis 11). Más tarde surgió un reino pagano llamado Babilonia, enemigo del pueblo de Dios, que encarnaba la rebelión, el orgullo y la idolatría. En Isaías 14, Dios usa a Babilonia como símbolo de Satanás. En el Apocalipsis, el término Babilonia significa un reino religioso hostil al Israel espiritual de Dios, su iglesia (Apocalipsis 14:8; 16:19).