A. Como guía para una vida feliz y plena. Dios nos creó para la felicidad, la paz, una larga vida y todas las bendiciones que anhela el corazón. Su ley es un mapa que señala los caminos correctos hacia la verdadera felicidad, pues por la ley es el conocimiento del pecado (Romanos 3:20; Romanos 7:7).
B. Para mostrarnos la diferencia entre el bien y el mal. La ley de Dios es como un espejo: señala el mal en nuestra vida así como un espejo señala una mancha en el rostro.
C. Para protegernos del peligro y la tragedia. La ley de Dios es como una cerca firme que nos protege de la mentira, el asesinato, la idolatría, el robo y muchos otros males que destruyen la vida y la paz.
D. Para ayudarnos a conocer a Dios (1 Juan 2:3).