LECCIÓN 6
¡Escrito en piedra!
¡Escrito en piedra!
Mientras el crimen y la violencia inundan nuestras ciudades y hogares, ¿no es razonable que, para asegurar la paz y la seguridad, todos debamos obedecer las leyes del país? Pues bien, hace muchos siglos Dios escribió Su propia ley en piedra, y la Biblia dice que aún hoy estamos llamados a guardarla. Violar cualquier parte de la ley de Dios siempre trae tristes consecuencias. Pero lo más importante es que guardar toda la ley de Dios asegura nuestra paz y nuestra seguridad. Puesto que hay tanto en juego, ¿no vale la pena dedicar unos minutos a considerar seriamente el lugar que los Diez Mandamientos de Dios ocupan en su vida?

1. ¿Realmente escribió Dios mismo los Diez Mandamientos?

Lea lo que dice la Biblia: Éxodo 31:18; 32:16.

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¡Sí! El Dios del cielo escribió los Diez Mandamientos en tablas de piedra con Su propio dedo. Las tablas eran obra de Dios, y la escritura era escritura de Dios.

2. ¿Cuál es la definición que Dios da del pecado?

Lea lo que dice la Biblia: 1 Juan 3:4.

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El pecado es la transgresión de la ley de los Diez Mandamientos de Dios. La ley de Dios es perfecta (Salmo 19:7), y sus principios abarcan todo pecado imaginable. Los mandamientos abarcan todo el deber del hombre (Eclesiastés 12:13). Nada queda fuera.

3. ¿Por qué nos dio Dios los Diez Mandamientos?

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A. Como guía para una vida feliz y plena. Dios nos creó para la felicidad, la paz, una larga vida y todas las bendiciones que anhela el corazón. Su ley es un mapa que señala los caminos correctos hacia la verdadera felicidad, pues por la ley es el conocimiento del pecado (Romanos 3:20; Romanos 7:7).

B. Para mostrarnos la diferencia entre el bien y el mal. La ley de Dios es como un espejo: señala el mal en nuestra vida así como un espejo señala una mancha en el rostro.

C. Para protegernos del peligro y la tragedia. La ley de Dios es como una cerca firme que nos protege de la mentira, el asesinato, la idolatría, el robo y muchos otros males que destruyen la vida y la paz.

D. Para ayudarnos a conocer a Dios (1 Juan 2:3).

4. ¿Por qué es la ley de Dios sumamente importante para usted personalmente?

Lea lo que dice la Biblia: Santiago 2:12.

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Porque la ley de los Diez Mandamientos es la norma por la cual Dios examina a las personas en el juicio celestial.

5. ¿Puede la ley de Dios (los Diez Mandamientos) ser cambiada o abolida alguna vez?

Lea lo que dice la Biblia: Lucas 16:17; Salmo 89:34; Salmo 111:7,8.

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No. La Biblia dice claramente que la ley de Dios no puede ser cambiada. Los mandamientos son principios revelados del santo carácter de Dios y el fundamento mismo de Su reino; serán verdaderos mientras Dios exista. La ley de Dios tiene las mismas características que Dios: es el carácter de Dios en forma escrita:

Buena: Lucas 18:191 Timoteo 1:8. Santa: Isaías 5:16Romanos 7:12. Perfecta: Mateo 5:48Salmo 19:7. Pura: 1 Juan 3:2,3Salmo 19:8. Justa: Deuteronomio 32:4Romanos 7:12. Verdadera: Juan 3:33Salmo 19:9. Espiritual: 1 Corintios 10:4Romanos 7:14. Justicia: Jeremías 23:6Salmo 119:172. Fiel: 1 Corintios 1:9Salmo 119:86. Amor: 1 Juan 4:8Romanos 13:10. Inmutable: Santiago 1:17Mateo 5:18. Eterna: Génesis 21:33Salmo 111:7,8.

6. ¿Abolió Jesús la ley de Dios mientras estuvo aquí en la tierra?

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¡De ninguna manera! Jesús afirmó expresamente que no vino a destruir la ley, sino a cumplirla. En lugar de abolir la ley, Jesús la engrandeció (Isaías 42:21) como la guía perfecta para una vida santa. Por ejemplo, mostró que el mandamiento contra el homicidio condena también la ira sin causa, y que una mirada de codicia ya quebranta el séptimo mandamiento. Y llamó a quienes lo aman a guardar Sus mandamientos (Juan 14:15).

7. ¿Se salvarán las personas que a sabiendas siguen quebrantando los mandamientos de Dios?

Lea lo que dice la Biblia: Romanos 6:23; Santiago 2:10; Santiago 4:17.

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La ley de los Diez Mandamientos nos guía a una vida santa. Si descuidamos aunque sea un solo mandamiento, desatendemos una parte esencial del plan divino. Si se rompe un solo eslabón de la cadena, se echa a perder todo su propósito. Cuando a sabiendas quebrantamos un mandamiento de Dios, pecamos, porque rechazamos Su voluntad para nosotros. Por supuesto, Dios perdonará a todo el que se arrepienta sinceramente y acepte el poder de Cristo para cambiarlo.

8. ¿Puede alguien salvarse guardando la ley?

Lea lo que dice la Biblia: Romanos 3:20; Efesios 2:8,9.

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¡No! Nadie puede salvarse guardando la ley. La salvación viene solo por la gracia, como don gratuito de Jesucristo, y recibimos ese don por la fe, no por nuestras obras. La ley sirve de espejo que señala el pecado en nuestra vida. Así como un espejo puede mostrar la suciedad en el rostro pero no puede limpiarla, la purificación y el perdón vienen solo por medio de Cristo.

9. ¿Por qué, entonces, es la ley esencial para el desarrollo del carácter del cristiano?

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Porque el modelo completo, o todo el deber, de la vida cristiana está contenido en la ley de Dios. Nuestras propias medidas nunca son seguras, como el niño que hizo su propia regla, se midió a sí mismo y dijo que medía cuatro metros. No podemos saber si somos pecadores hasta que miramos con atención la norma perfecta: la ley de Dios. Muchos creen que las buenas obras garantizan la salvación aunque descuiden la ley, y por eso se tienen por justos y salvos cuando, en realidad, son pecadores y están perdidos.

10. ¿Qué capacita al cristiano verdaderamente convertido para seguir el modelo de la ley de Dios?

Lea lo que dice la Biblia: Hebreos 8:10; Filipenses 4:13; Romanos 8:3,4.

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Cristo no solo perdona a los pecadores arrepentidos; también restaura en ellos la imagen de Dios. Por el poder de Su presencia que mora en ellos, los pone en armonía con Su ley. El «no harás» se convierte en la promesa positiva de que el cristiano no robará, no mentirá ni matará, porque Jesús vive en su interior y tiene el control. Dios no cambiará Su ley moral, pero por medio de Jesús proveyó un medio para cambiar al pecador, a fin de que podamos estar a la altura de esa ley.

11. Pero ¿acaso el cristiano que tiene fe y vive bajo la gracia no está libre de guardar la ley?

Lea lo que dice la Biblia: Romanos 6:14,15; Romanos 3:31.

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¡No! Las Escrituras enseñan exactamente lo contrario. La gracia es como el indulto que un gobernante concede a un prisionero: lo perdona, pero no le da libertad para quebrantar otra ley. La persona perdonada, que vive bajo la gracia, querrá de hecho guardar la ley de Dios por gratitud por la salvación. Quien se niega a guardar la ley de Dios diciendo que vive bajo la gracia está gravemente equivocado.

12. ¿Se confirman también los Diez Mandamientos de Dios en el Nuevo Testamento?

Lea lo que dice la Biblia: Éxodo 20:3–17.

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Sí, y muy claramente. Cada mandamiento aparece tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento:

1. Adorar solo al Señor tu Dios — Mateo 4:10; Éxodo 20:3. 2. Guardarse de los ídolos — 1 Juan 5:21; Éxodo 20:4–6. 3. No deshonrar el nombre de Dios — 1 Timoteo 6:1; Éxodo 20:7. 4. Acordarse del reposo del séptimo día — Hebreos 4:4,9,10; Éxodo 20:8–11. 5. Honrar al padre y a la madre — Mateo 19:19; Éxodo 20:12. 6. No matar — Romanos 13:9; Éxodo 20:13. 7. No cometer adulterio — Mateo 19:18; Éxodo 20:14. 8. No hurtar — Romanos 13:9; Éxodo 20:15. 9. No dar falso testimonio — Romanos 13:9; Éxodo 20:16. 10. No codiciar lo ajeno — Romanos 7:7; Éxodo 20:17.

13. ¿Son lo mismo la ley de Dios y la ley de Moisés?

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No, no son lo mismo. La ley de Moisés era la ley ceremonial y temporal del Antiguo Testamento: regulaba el sacerdocio, los sacrificios y los ritos que prefiguraban la cruz, y fue añadida hasta que viniera la Simiente, es decir, Cristo. Terminó con la muerte de Cristo. Pero la ley de los Diez Mandamientos de Dios permanece para siempre. Compare las dos leyes:

La ley de Moisés: llamada ley de Moisés (Lucas 2:22); descrita como la ley de mandamientos en ordenanzas ceremoniales (Efesios 2:15); escrita por Moisés en un libro (2 Crónicas 35:12); puesta al lado del arca (Deuteronomio 31:26); terminó en la cruz (Efesios 2:15); añadida a causa del pecado (Gálatas 3:19); estaba contra nosotros (Colosenses 2:14); carnal (Hebreos 7:16); nada perfeccionó (Hebreos 7:19).

La ley de Dios: llamada ley del Señor (Isaías 5:24); llamada ley real (Santiago 2:8); escrita por Dios en piedra (Éxodo 31:18; 32:16); puesta dentro del arca (Éxodo 40:20); permanecerá para siempre (Lucas 16:17); señala el pecado (Romanos 7:7); no es gravosa (1 Juan 5:3); espiritual (Romanos 7:14); perfecta (Salmo 19:7).

14. ¿Qué siente el diablo hacia las personas que moldean su vida según los Diez Mandamientos de Dios?

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El diablo odia a quienes sostienen la ley de Dios, porque la ley es un modelo de vida recta. No es de extrañar que se oponga con encono a todos los que la sostienen. En su guerra contra la santa norma de Dios, llega incluso a usar a líderes religiosos para negar los Diez Mandamientos mientras que, al mismo tiempo, sostienen las tradiciones de los hombres. Los cristianos deben despertar y devolver a la ley de Dios el lugar que le corresponde en su corazón y en su vida.

15. ¿Cree usted que es esencial para el cristiano obedecer los Diez Mandamientos?

Escriba aquí su respuesta y sus reflexiones.

Sus preguntas respondidas

1. ¿No dice la Biblia que la ley era (o es) defectuosa?

No. La Biblia dice que los defectuosos eran las personas: Dios halló falta en ellos (Hebreos 8:8). Y Romanos 8:3 dice que la ley era débil por causa de la carne. La historia siempre es la misma: la ley es perfecta, pero las personas son débiles. Por eso Dios envía a Su Hijo a morar en Su pueblo, para que la justicia de la ley se cumpla en nosotros (Romanos 8:4).

2. ¿Qué significa que Gálatas 3:13 diga que somos redimidos de la maldición de la ley?

La maldición de la ley es la muerte (Romanos 6:23). Cristo gustó la muerte por todos (Hebreos 2:9). Así redimió a todos de la maldición de la ley —la muerte— y en su lugar les dio vida eterna.

3. ¿No enseñan Colosenses 2:14–17 y Efesios 2:15 que la ley de Dios terminó en la cruz?

No. Ambos pasajes se refieren a la ley contenida en ordenanzas, es decir, la ley de Moisés, una ley ceremonial que regía el sistema de sacrificios y el sacerdocio. Todo ello prefiguraba la cruz y terminó con la muerte de Cristo, tal como Dios lo había dispuesto. No podía referirse aquí a la ley de Dios, pues Pablo la llamó santa, justa y buena muchos años después de la cruz (Romanos 7:7,12).

4. La Biblia dice que el amor es el cumplimiento de la ley (Romanos 13:10). ¿Reemplazan los dos mandamientos del amor a los Diez Mandamientos?

No. Los Diez Mandamientos penden de estos dos como nuestros diez dedos penden de nuestras dos manos; son inseparables. El amor a Dios hace que guardar los primeros cuatro mandamientos sea un gozo, y el amor al prójimo hace que guardar los últimos seis sea una delicia. El amor cumple la ley al quitar la carga de la mera obediencia y convertirla en gozo (Mateo 22:37–40; Juan 14:15; 1 Juan 5:3).

5. ¿No enseña 2 Corintios 3:7 que la ley grabada en piedra debía ser abolida?

No. El pasaje dice que lo que debía ser abolido era la gloria del ministerio de la ley por parte de Moisés, no la ley misma. Lea con atención 2 Corintios 3:3–9: el tema no es la abolición de la ley, sino el cambio de su lugar, de las tablas de piedra a las tablas del corazón. Bajo el ministerio de Moisés la ley estaba en piedra; bajo el ministerio del Espíritu por medio de Cristo, está escrita en el corazón (Hebreos 8:10).

6. Romanos 10:4 dice que Cristo es el fin de la ley. Entonces ha terminado, ¿no es así?

La palabra «fin» aquí significa propósito u objetivo, como en Santiago 5:11. El sentido es claro: llevar a las personas a Cristo, donde hallan la justicia, es la meta, el propósito o «fin» de la ley.

7. ¿Por qué tantas personas niegan el carácter obligatorio de la ley de Dios?

Porque la mente carnal es enemistad contra Dios: no se sujeta a la ley de Dios, ni tampoco puede (Romanos 8:7–9). Los que viven según la carne no pueden agradar a Dios. Pero quien tiene el Espíritu de Cristo se sujeta a la ley de Dios.

8. ¿Se salvaron los justos del Antiguo Testamento por la ley?

Nadie se ha salvado jamás por la ley. Todos los que han sido salvos en toda época lo fueron por la gracia, que nos fue dada en Cristo Jesús antes de los tiempos de los siglos (2 Timoteo 1:9). La ley solo señala el pecado; únicamente Cristo puede salvar. Noé, Moisés, Abraham y muchos otros se salvaron por la fe (Hebreos 11), mirando hacia adelante a la cruz como nosotros miramos hacia atrás. La ley no tiene poder para salvar; como un espejo, solo revela la suciedad. Solo Jesús salva del pecado (Hechos 4:10,12).

9. ¿Por qué preocuparse por la ley? ¿No es la conciencia una guía segura?

¡No! La Biblia habla de una conciencia mala, una conciencia contaminada y una conciencia cauterizada, ninguna de las cuales es segura. Hay camino que al hombre le parece derecho, pero su fin es camino de muerte (Proverbios 14:12). El que confía en su propio corazón es un necio (Proverbios 28:26).

Compruebe lo aprendido

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1. Los Diez Mandamientos fueron escritos por:
2. Según la Biblia, el pecado es:
3. Marque las afirmaciones que dicen la verdad sobre la ley de Dios:
4. La ley de los Diez Mandamientos de Dios:
5. En el día del juicio seré salvo si:
6. Las personas se salvan por:
7. Los cristianos verdaderamente convertidos:
8. Una persona que vive bajo la gracia:
9. El amor cumple la ley porque:
10. La ley de Moisés contiene:
11. Las personas que obedecen los Diez Mandamientos:
12. Marque las afirmaciones verdaderas respecto a Cristo y la ley:
13. Creo que el cristiano obedecerá con gozo los Diez Mandamientos de Dios, y pido a Jesús que me ayude a poner mi vida en armonía con ellos.
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